Amalia Salas


En mi vida sin saberlo, siempre ha estado presente la filosofía del Buda. Mi forma de pensar, de resolver situaciones, de caminar por la vida…. y no me di cuenta hasta el año 2003 que por casualidad fui a parar a Nagarjuna, centro en el que entonces el Maestro residente era Gueshe-la.
Cuando entré en la Gompa, sentí, «ya estoy en casa», fue un anclaje de mi Ser, y me di cuenta de que ya no había nada más que buscar.
Desde entonces soy fiel alumna de Gueshe-la. Soy muy afortunada y doy gracias por haberle encontrado.